Y ahora ¿Quién puede atrapar al caballo desbocado? Transformado en manijas de reloj Alargado con momentos de relleno, De felicidad y tristeza. Simetría entre los segundos y los años. Si se pudieran desfigurar los números en niñez, Y las campanadas en esperanza. Galopa cada latido del corazón, Disminuyendo su sonido al llegar al ocaso deSigueSigue leyendo «Poema: El tiempo»